La seguridad, el orden y la precisión son tus mejores aliados en la cocina / Foto: Canva
Aprender las técnicas fundamentales no solo mejora el sabor y la presentación de tus platillos, sino que garantiza seguridad e higiene en tu preparación
La cocina es un completo arte en el que pocos se pueden considerar expertos, la preparación de platillos puede ser desde muy sencilla hasta extremadamente laboriosa; por esto, y para los apenas iniciados, es importante conocer algunas técnicas básicas de cocina.
Primeramente es importante conocer el significado de las técnicas culinarias; estas son las diferentes prácticas aplicadas para hacer comestible o digerible un alimento.
A través de estos procesos se dota de un mejor gusto al alimento, potenciando sus sabores y olores; de igual manera, ayuda en:
Mejorar el aspecto del alimento, haciéndolo más apetecible.
Ayudar en la limpieza del preparado, eliminando gérmenes o bacterias existentes.
Ayudar a la forma y consistencia del alimento, ablandándolo para una mejor digestión.
Técnicas de cocina básicas
Dominar estas prácticas base ayuda a cocinar de una manera más fácil y práctica, mejora la creatividad y añade seguridad para el cocinero.
Existen muchas técnicas de cocina, algunas son sencillas y otras no, por eso es recomendable para un principiante comenzar por las preparaciones más asequibles.
Técnicas de cocción
Saltear: Esta técnica se basa en la cocción de alimentos rápidamente y a fuego alto, normalmente con poca grasa; esto ayuda a conservar el sabor y la textura natural.
Hervir: Se basa en la cocción en agua a altas temperaturas, normalmente visto en pastas, verduras o arroces (también se puede cocinar con caldo).
Cocinar al vapor: Usada para alimentos como verduras o pescados, preparando los alimentos por medio del vapor generado por el agua hirviendo.
Además de estas preparaciones iniciales, es importante conocer los tipos de cortes existentes; esto ayuda a un mejor manejo de los utensilios, siendo óptimo para la seguridad del cocinero.
Brunoise o picada: Es un corte pequeño y fino, en ocasiones en cubos; es útil para ingredientes que irán a sopas, caldos, salsas, etc.
Juliana: Es uno de los más típicos en la cocina, aplicado para tiras finas y alargadas.
Rodajas: Desde su nombre es fácil identificarlo, utilizado en hortalizas, partiendo los alimentos de forma transversal.