

Plenitud, libertad, servicio y amor: eso es la música. Foto Sofía Cortés
La reconocida soprano se presentará este 2 de julio junto a la Filarmónica de Querétaro para interpretar Las cuatro últimas canciones de Richard Strauss, una de las obras más profundas y conmovedoras del repertorio universal.
Hay artistas que dedican su vida a la música y otros que encuentran en ella una vocación capaz de transformar su destino. Para la soprano Maribel Salazar, la ópera fue precisamente eso, un llamado que cambió para siempre el rumbo de su carrera.
Previo a su presentación como solista invitada de la Filarmónica de Querétaro, Maribel conversó con VSD! sobre los momentos que marcaron su trayectoria, el significado de interpretar una de las obras más importantes de Richard Strauss y la capacidad que tiene la música para conmover, inspirar y transformar vidas.
‘Les agradezco profundamente a VSD! por hacerme esta invitación y poder expresarme con ustedes’, compartió al inicio de la entrevista.

Aunque hoy es reconocida por su trayectoria dentro del mundo operístico, los primeros pasos de Maribel estuvieron ligados a la música popular mexicana.
La soprano recordó que inició cantando música ranchera en la XEW y participó en proyectos junto a figuras tan importantes como María de Lourdes y la inolvidable actriz María Elena Velasco, mejor conocida como ‘La India María’.
Sin embargo, todo cambió cuando descubrió la ópera.
‘Cuando conozco la ópera dije: esto es algo maravilloso, esto es de Dios. Esta música es divina’, recordó.
El momento decisivo llegó con su debut en el Palacio de Bellas Artes interpretando a Mimì en La Bohème, de Giacomo Puccini. Hasta entonces, confesó, aún tenía dudas sobre si aquel nuevo camino realmente era para ella. La respuesta llegó al bajar del escenario.
‘Terminando la ópera y al sentir la reacción del público, tuve muy buenas críticas y en ese momento dije, ya no hay vuelta atrás, esto quiero hacer toda mi vida’.
Este 2 de julio, Maribel Salazar compartirá con Querétaro como solista invitada de la Filarmónica de Querétaro la interpretación de ‘Las cuatro últimas canciones de Richard Strauss’, una obra considerada por muchos como el testamento artístico del compositor alemán.
La cantante expresó el profundo cariño que siente por la orquesta queretana y aseguró que cada invitación representa una enorme alegría.
‘Le tengo un gran cariño a la Filarmónica de Querétaro. No es la primera vez que soy invitada, pero cada vez que me invitan me siento feliz’.
Sobre la obra, explicó que se trata de una creación profundamente espiritual y emotiva, escrita poco antes de la muerte de Strauss.
‘Imagínense toda la genialidad de este gran compositor concentrada en estas cuatro canciones. Es posible que sea lo más bello jamás escrito por Strauss’.
Para la soprano, la combinación entre la música del compositor y los textos inspirados en los poemas de Hermann Hesse convierten esta obra en una experiencia única para quien la escucha.
A quienes nunca han asistido a un concierto sinfónico, Maribel les hizo una invitación muy especial, darse la oportunidad de vivir esta experiencia.
‘Yo los invito a que tengan esta experiencia y estoy segura de que les va a cambiar la vida’. La intérprete destacó que Las cuatro últimas canciones abordan temas universales como la naturaleza, el amor, la muerte y el viaje espiritual del ser humano.
‘Hablan de la vida, de la naturaleza, del amor, de la muerte. Todo el proceso de la vida humana está en esta música’.
Por ello, considera que el concierto puede convertirse en una experiencia profundamente transformadora para quienes se acerquen por primera vez a la música clásica.

Detrás de una presentación de esta magnitud existe un trabajo intenso de estudio, técnica y sensibilidad artística. Maribel explicó que este repertorio requiere no solo una voz madura, sino también una comprensión profunda del significado de cada frase y cada palabra.
‘No solamente basta con cantarlo bien. Hay que entender exactamente qué quiso decir Strauss a través de su música’. Además del reto vocal, la obra exige interpretar textos en alemán, una lengua compleja para los cantantes latinoamericanos. ‘Cada nota es importante. No hay nada que le falte ni que le sobre’.
La soprano aseguró que lograr esa conexión entre música, texto y emoción requiere muchas horas de preparación y una búsqueda constante de profundidad artística.
Cuando se le preguntó qué sigue motivándola a subir al escenario después de tantos años de carrera, su respuesta fue inmediata.
‘Servir’. Para Maribel, el papel del intérprete va mucho más allá de ejecutar una obra con perfección técnica. ‘Trato de ser humilde para transmitir realmente lo que el compositor quiso expresar’.
Su objetivo, explicó, es entregar no solamente su voz, sino también su corazón, su espíritu y su esencia a cada persona que la escucha. ‘No solamente mi voz, sino mi alma y mi espíritu al público’.
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