El taller reunió a un grupo de mujeres que practicaron el equilibrio físico, mental y emocional en un espacio donde la calma interior se fusionó en el templo de la alta cocina japonesa
El restaurante queretano de cocina japonesa Sōko se transformó, por una mañana, en un templo de serenidad y equilibrio. Más allá de su propuesta gastronómica, el lugar se convirtió en el punto de encuentro para un grupo de mujeres decididas a reconectar con su bienestar interior a través del taller de Yoga and Wellness, guiadas por la coach Fátima Rabell.
Miranda Pedroza, Ximena Sousa y Alina Mendoza. / Foto: Armando Vázquez
El taller de Yoga creó una comunidad de mujeres ocupadas en su bienestar físico y emocional. / Foto: Armando Vázquez
Purificando el cuerpo y serenando la mente en Sōko
Durante una hora, el patio principal de Sōko fue testigo de una experiencia que combinó el movimiento, la respiración y la atención plena.
Fátima Rabell condujo la clase de Ashtanga Yoga, un estilo dinámico que sincroniza respiración y movimiento, purificando el cuerpo y serenando la mente. Las participantes, con sus tapetes frente a las mesas del restaurante, siguieron las secuencias con determinación, buscando fortalecer el cuerpo y liberar tensiones.
“Quien viene a tomar este taller obtiene muchas cosas además de lo físico; te estiras, activas tu energía y conectas contigo misma”, explicó Rabell antes de iniciar la práctica.
Con esa filosofía, el grupo se sumergió en una rutina que incluyó asanas, pranayamas y momentos de meditación que les permitieron cerrar los ojos al ruido externo y abrirlos al bienestar interno.
Sofía Escobar, Victoria Sepulveda y Valentina Escobar. / Foto: Armando Vázquez
Brunch tras el taller de yoga
El restaurante Sōko, reconocido por su propuesta de teppanyaki y cocina japonesa tradicional fusionada con la alta gastronomía, ofreció su espacio como parte de su compromiso con el bienestar integral.
“Sōko es un restaurante único y tradicional; cuesta trabajo encontrar lugares así en Querétaro”, comentó Daniela Martínez, una de las asistentes, quien destacó la calidez del servicio y la armonía del entorno para la práctica del yoga.
Tras el taller, las asistentes disfrutaron de un brunch saludable preparado especialmente por el equipo de Sōko:
avena overnight con leche de almendra, crema de cacahuate y frutos rojos.
salmón ahumado con vinagreta de yuzu.
parfait de frutas con yogur griego.
ensalada con pepino persa, tomate cherry y vinagreta cítrica.
rollo primavera con kale y zanahoria.
un salmón curado marinado con café.
Cada platillo, pensado para nutrir cuerpo y mente, completó la experiencia con equilibrio y sabor.
Avena overnight con leche de almendra, crema de cacahuate y frutos rojos. / Foto: Armando Vázquez
Salmón ahumado con vinagreta de yuzu. / Foto: Armando Vázquez
Comunidad en Sōko
El encuentro, más allá del ejercicio físico, fue una oportunidad para tejer comunidad y fortalecer la conexión humana, algo que las participantes destacaron con entusiasmo. En ese ambiente de respeto y calma, cada respiración se convirtió en un recordatorio de que el bienestar no solo se cultiva en el cuerpo, sino también en la mente y el espíritu.
Así, entre posturas de yoga y platillos que celebran la delicadeza japonesa, Sōko reafirmó su compromiso con un estilo de vida consciente, donde la buena comida, la salud y la serenidad se encuentran en un mismo espacio. Una experiencia que deja claro que el equilibrio también puede servirse en un plato.
Taller de Yoga & Welness. / Foto: Armando Vázquez
Monse Pérez y Ana Paola Topete. / Foto: Armando Vázquez
Contacto de Sōko
Ubicación: Paseo de la República 11798, El Salitre