Parece que Disney no está pasando por un buen momento y es que con el estreno de Barbie y Oppenheimer, sus cintas no han tenido el éxito que ellos mismos esperaban. Probablemente en números, la Mansión Embrujada no sea la cinta que mantenga a la productora del ratón a flote, pero en calidad esta cinta mejoró muchas cosas que la versión del 2003. La trama, aunque está inspirada en un juego de Disneyland, cuenta con una trama más profunda que hace sentir al espectador más empatía por quienes vemos en pantalla.
Todo gira en torno a una viuda y su hijo que llegan a una mansión, pero al ver que hay fantasmas dejan la casa pero siguen siendo atormentados por estos espíritus pidiéndoles que regresen a dicha mansión.
Para acabar con los problemas, llaman a un exorcista interpretado por Owen Wilson quien falla en su misión y se queda en la mansión junto a ellos, para arreglar el problema llaman al astrofísico llamado Ben, interpretado por Lakeith Stanfield, quien estudia los fenómenos paranormales a causa del fallecimiento de su esposa.
Al ver que los fantasmas los siguen persiguiendo como último recurso llaman a una psíquica, interpretada por Tiffany Haddish y a un profesor caracterizado por Danny DeVito, pero nada parece funcionar, hasta que logran contactar al antiguo dueño de la mansión y así encontrar una solución a que los fantasmas descansen en paz.
Lo bueno en la Mansión Embrujada
El mensaje es lo más rescatable de la cinta, en ella nos muestra una visión muy agradable sobre qué pasa cuando un ser querido fallece y como ellos dejan señales para seguir diciéndonos que están en paz y que nos extrañan. Así mismo, la importancia de dejar el pasado atrás y continuar con tu vida.
La cinta tiene toques de comedia y humor muy buenos, las interpretaciones de todos hacen una película para disfrutar en familia ya que los fantasmas aunque intentan ser aterradores no causan tanto miedo para que un niño pueda verla.
Lo malo en la película
Los efectos especiales seguirán siendo la cruz de Disney por un buen momento, algunos momentos se ven tan computarizados que no aparenta ser lo que es. La historia en ocasiones puede parecer muy lenta, por lo que la duración aparenta ser más lenta de lo que es.
En conclusión es una película para ver en familia si quieres salir de las grandes producciones de este fin de semana. Recuerda que puedes verla en Cinepolis.