La aplicación lanzó una experiencia temporal que permite a los usuarios vivir el mundo del drifting junto a pilotos profesionales en una pista cerca de Tokio. Cuando piensas en Uber, probablemente imaginas un viaje al trabajo, a una fiesta o al aeropuerto. Pero en Japón, la plataforma decidió llevar el concepto de transporte a otro nivel y convertirlo en una experiencia llena de adrenalina.
La compañía presentó Uber Drift, una iniciativa temporal que acerca a los usuarios a una de las culturas automotrices más famosas del país: el drifting.
Uber te lleva del tráfico de la ciudad a los derrapes en pista
La experiencia se realiza en el Mobara Twin Circuit, ahí, los participantes pueden convertirse en copilotos de pilotos profesionales y experimentar de cerca maniobras de derrape a alta velocidad durante aproximadamente 90 minutos. Lo mejor para los amantes de la cultura JDM es que los recorridos se realizan en dos vehículos icónicos: un Nissan Silvia S15 y un Nissan 180SX, modelos que se han convertido en leyendas dentro del automovilismo japonés.
Una experiencia que antes era difícil de conseguir uber lo consiguio
Para muchos turistas, acceder al mundo del drifting en Japón suele requerir contactos locales, conocer la escena automotriz o encontrar eventos especializados. Uber busca eliminar esas barreras al permitir que la experiencia pueda reservarse directamente desde la aplicación, haciendo que una actividad antes exclusiva sea mucho más accesible.
Más que un viaje en automóvil
Además de la experiencia en pista, Uber Drift incluye transporte de ida y vuelta desde el centro de Tokio mediante el servicio Uber Black, debido a la alta demanda y a la naturaleza exclusiva de la actividad, los lugares son limitados y únicamente se aceptan algunos grupos por día.
Cuando el transporte se convierte en entretenimiento
Con Uber Drift, la compañía apuesta por una forma diferente de conectar con los usuarios, mezclando movilidad, turismo y cultura automotriz. Y aunque por ahora se trata de una experiencia exclusiva de Japón, muchos fanáticos ya se preguntan qué otras actividades similares podrían llegar a otras partes del mundo.
Porque sí, pedir un Uber para ir a casa es normal, pero pedir uno para terminar derrapando en un Nissan Silvia junto a un piloto profesional, definitivamente no.