Lili Boulanger nació el 21 de agosto de 1893. Era parte de la tercera generación de una familia de músicos. La familia Boulanger dominó el Conservatorio de París durante casi dos siglos.
La primera composición de Lili Boulanger fue escrita en 1900, probablemente con motivo de la muerte de su padre. La composición, de la cual solo se quedan bocetos, se llama “La lettre de mort”.
El año 1913 finalmente le trajo el éxito deseado. Ella ganó el “Prix de Rome” a la edad de 19 años por la cantata compuesta para la ocasión “Faust et Hélène”, siendo la primera mujer en conseguirlo. Con este premio, ahora se la consideraba oficialmente como compositora, era financieramente independiente e inmediatamente firmó un contrato con la editorial Ricordi.
Entre sus composiciones destacan el Salmo XXIV, Salmo CXXIX (1916), Salmo CXXX (Du Fond de l’abîme) (1916) y la “Vieille Prière Bouddhique”, que son consideradas sus cuatro obras maestras.
Dejó sin concluir la ópera que escribió sobre La Princesse Maleine de Materlinck y, además, de su larga producción también pueden citarse “Pie Jesu” (1918) y los poemas sinfónicos “D’un Soir Triste” y “D’un Matin de Printemps” (1918).