La obra literaria de Cenicienta, adaptada al ballet, es una creación que mezcla la danza clásica con la historia encantadora de una joven y bella bailarina.
Foto: Alejandra Luján
Es la historia de una joven que sufre bajo las injusticias de su madrastra y hermanastras, pero que, a través de la magia y el amor verdadero, logra superar todos los obstáculos que se le presentan.
En la versión ballet de Cenicienta, se nos presenta la narrativa a través del lenguaje de la danza. Los bailarines interpretan los diferentes personajes con elegancia y gracia, cautivando al público con sus movimientos fluidos y expresivos.
Foto: Alejandra Luján
El vestuario y escenografía son otra parte fundamental de esta obra. Los trajes de los personajes, desde la deslumbrante vestimenta de Cenicienta hasta los trajes pomposos de su malvada madrastra, añaden un realismo mágico a la historia.
Además en el segundo acto, seis niñas queretanas participaron en una escena en la que el principe se preocupa por buscar a su amada.
Foto: Alejandra Luján
La música utilizada en el ballet de Cenicienta también juega un papel importante en la narración de la historia.
Compuesta con delicadeza y emoción, la música complementa los movimientos de los bailarines, creando una atmósfera llena de encanto y magia.
Foto: Alejandra Luján
Esta versión de la Cenicienta es una obra literaria que cobra vida a través de la danza. Es una experiencia mágica que combina la belleza y la gracia de la danza clásica con una historia entrañable que ha perdurado a lo largo de los años.