

¿Haces dieta y ejercicio, pero no bajas de peso? l Una nutrióloga explica qué podría estar pasando
La nutrióloga clínica Adriana Domínguez asegura que el problema no siempre está en comer más o hacer menos ejercicio, sino en seguir recomendaciones generales sin considerar las necesidades reales de cada persona
Durante años hemos escuchado las mismas recomendaciones para bajar de peso: comer menos, eliminar los carbohidratos, hacer más ejercicio o probar la dieta que le funcionó a alguien más. Sin embargo, muchas personas descubren que, pese a seguir esos consejos con disciplina, la báscula simplemente no cambia.
Ese fue el tema central del séptimo episodio del podcast VSD! Lo Mejor de la Guía de la Ciudad, donde la nutrióloga clínica Adriana Domínguez explicó que el mayor error suele ser buscar soluciones universales para un problema que siempre es individual.
«No bajamos de peso porque no nos estamos personalizando. Todo mundo quiere una solución masiva, pero cada cuerpo responde de manera diferente», explicó durante la conversación.
Seguir un plan alimenticio con disciplina no garantiza obtener resultados si ese plan no fue diseñado para las características particulares de la persona.
Edad, estado de salud, calidad del sueño, nivel de actividad física, enfermedades previas, estrés e incluso el entorno familiar influyen en la manera en que el organismo utiliza la energía.
Para Adriana Domínguez, uno de los errores más comunes es copiar dietas de internet o seguir consejos de redes sociales sin conocer el contexto completo de quien los comparte.
«Lo que no te dicen es cómo vive esa persona, a qué hora se levanta, cuánto duerme, qué ejercicio hace o cuál es su rutina diaria. Todo eso también forma parte del resultado.»
La especialista recordó que la nutrición clínica no busca únicamente reducir kilos, sino mejorar la salud integral del paciente y generar hábitos sostenibles que eviten el conocido efecto rebote.
Uno de los mitos más extendidos es pensar que mientras menos se coma, más rápido se perderá peso.
La realidad, explicó Adriana Domínguez, es mucho más compleja.
«Nunca las restricciones funcionan.»
Según explicó, eliminar grupos completos de alimentos o vivir prácticamente de ensaladas suele provocar:
En cambio, el objetivo consiste en aprender a distribuir correctamente los alimentos, respetar horarios y adaptar la alimentación al estilo de vida de cada persona.
«No se trata de comer pura lechuga», resumió.
Aunque muchas personas buscan una dieta «milagrosa», Adriana Domínguez considera que existe un hábito mucho más importante.
«La pastilla mágica son los horarios.»
Mantener horarios relativamente constantes para desayunar, comer y cenar ayuda a respetar el ciclo circadiano del organismo, favoreciendo procesos hormonales relacionados con el descanso, el metabolismo y el aprovechamiento de la energía.
También explicó que dormir pocas horas o permanecer expuesto a pantallas antes de dormir puede alterar la producción natural de melatonina y afectar indirectamente el control del peso.
No necesariamente.
De hecho, aumentar la intensidad del entrenamiento sin un objetivo claro puede producir el efecto contrario.
La especialista compartió su propia experiencia al practicar deportes de resistencia, donde descubrió que el tipo de ejercicio modifica la respuesta muscular y corporal.
«Más ejercicio no significa necesariamente mejores resultados.»
Cada disciplina desarrolla grupos musculares distintos y responde a objetivos diferentes. Por ello, recomendó elegir la actividad física de acuerdo con la condición médica, las lesiones existentes y las metas personales.
«Primero hay que definir qué quieres lograr y después elegir el ejercicio adecuado», señaló.
Más allá de comprar suplementos o comenzar un entrenamiento intenso, Adriana Domínguez recomienda iniciar con una valoración médica.
El trabajo conjunto entre médico, nutriólogo y, cuando es necesario, psicólogo permite detectar enfermedades como diabetes, hipotiroidismo o alteraciones metabólicas que pueden dificultar la pérdida de peso.
Además, señaló que herramientas como los estudios de composición corporal y los análisis de laboratorio ayudan a diseñar estrategias mucho más precisas.
Al final del episodio, la especialista insistió en que el objetivo no debe ser encontrar soluciones rápidas, sino construir hábitos que puedan mantenerse durante años.
«No se trata de vivir pensando en el peso, sino de integrar hábitos que hagan más sencilla la vida diaria.»
Para ella, una alimentación saludable debe adaptarse a la realidad de cada persona, incluir alimentos accesibles, permitir disfrutar la comida y acompañarse de actividad física, descanso y seguimiento profesional.
Porque, al final, bajar de peso no consiste únicamente en comer menos, sino en comprender mejor cómo funciona cada organismo.
Porque una dieta general puede no responder a tus necesidades particulares. Factores como el sueño, el estrés, enfermedades no diagnosticadas, horarios y tipo de ejercicio también influyen en el resultado.
No necesariamente. Las restricciones excesivas suelen ser difíciles de mantener y pueden afectar la relación con la comida y el metabolismo.
No. La cantidad y el tipo de ejercicio deben responder a un objetivo específico y a las condiciones físicas de cada persona.
La recomendación de la especialista es realizar una valoración médica y estudios de laboratorio para detectar posibles alteraciones metabólicas o enfermedades que puedan influir en el tratamiento.
Seguir consejos generales o dietas de moda sin recibir una valoración personalizada.
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