El tercer episodio de VSD! Lo Mejor de la Guía de la Ciudad aborda vinos desalcoholizados, salud, sabor, maridaje y las diferencias con el vino tradicional
Los vinos sin alcohol han comenzado a ganar terreno en restaurantes, supermercados y redes sociales, impulsados por tendencias relacionadas con bienestar, consumo moderado y estilos de vida más saludables.
Sin embargo, todavía existen muchas dudas alrededor de esta categoría: ¿realmente saben a vino?, ¿son más saludables?, ¿tienen azúcar?, ¿cómo se maridan?, ¿son vino o solo jugo de uva?
En el tercer episodio del podcast VSD! Lo Mejor de la Guía de la Ciudad, Arcelia Guadarrama conversa con la sommelier Yos Landa, Fundadora de Casa Landazuri, sobre el crecimiento de los vinos desalcoholizados y las razones por las que esta categoría se está expandiendo rápidamente en distintos países.
Una de las principales dudas del episodio gira alrededor del sabor y las características de este tipo de bebidas.
La sommelier explicó que los vinos desalcoholizados sí pasan por un proceso de vinificación y posteriormente por una técnica de desalcoholización, por lo que no deben confundirse con jugos de uva o mostos.
“Sí es un vino, porque pasan por barrica, pasan por lías, cumplen el proceso de vinificación completo y después el proceso de desalcoholización”, explicó durante la conversación.
También aclaró que esta categoría no busca competir con el vino tradicional, sino ofrecer una alternativa para quienes desean evitar el alcohol sin dejar de vivir la experiencia del vino.
Durante el episodio se explicó que el crecimiento de esta categoría está relacionado principalmente con tendencias de bienestar y salud.
Según la especialista, las nuevas generaciones buscan cada vez más opciones bajas en alcohol, naturales y compatibles con estilos de vida fitness o de consumo moderado.
“Esto llegó para quedarse”, comentó al hablar sobre el aumento de consumo de vinos desalcoholizados en Europa y Estados Unidos.
Actualmente, además de vinos, ya existen versiones desalcoholizadas de ginebra, vermouth, limoncello y otros destilados.
Otro de los temas más comentados durante la conversación fue el contenido calórico y de azúcar.
La sommelier explicó que no todos los vinos desalcoholizados son iguales y que es importante revisar etiquetas, características y procesos de elaboración.
Algunos productos pueden ser bajos en calorías y otros contener azúcar adicional dependiendo del estilo o del tipo de bebida, especialmente en espumosos.
“No es generalizado que vino desalcoholizado signifique más azúcar”, explicó durante el episodio.
La especialista recomendó acercarse a esta categoría de la misma manera que ocurre con los vinos tradicionales: probando distintas opciones, estilos y bodegas.
Según explicó, actualmente existen productos de excelente calidad y otros de menor nivel, por lo que la experiencia dependerá mucho del gusto personal y de las características de cada etiqueta.
También destacó que algunas bodegas utilizan técnicas más avanzadas para conservar aromas, sabores y estructura después del proceso de desalcoholización.
Sí. Durante la conversación se explicó que estos vinos pueden acompañar distintos alimentos dependiendo de su acidez, dulzor, taninos y características generales.
Los tintos pueden funcionar con carnes rojas, los rosados con pastas o salmón y los blancos con pescados o platillos más frescos.
Aunque no se comportan exactamente igual que un vino con alcohol, sí permiten experiencias de maridaje similares.
Sí. Según lo explicado en el episodio, sí pasa por fermentación y procesos de vinificación antes de retirar el alcohol.
Depende del tipo de producto y de la bodega. Algunos tienen azúcar añadida y otros no.
Tiene diferencias en textura y estructura, pero muchas bodegas buscan conservar aromas y sabores muy cercanos al vino tradicional.
Sí. Dependiendo del estilo del vino, puede acompañar carnes, pescados, pastas o postres.
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