¿Cuándo fue la última vez que no hiciste nada? La ciencia explica por qué necesitamos pausas
La ciencia muestra que las pausas cumplen una función importante para nuestro bienestar. Foto Canva
¿Por qué necesitamos momentos de descanso? Descubre qué ocurre cuando dejamos de hacer cosas por unos minutos y por qué las pausas son importantes para el cerebro.
¿Cuándo fue la última vez que no hiciste absolutamente nada? No revisar el celular. No contestar mensajes. No adelantar trabajo. No limpiar. No escuchar un podcast mientras caminas. No aprovechar el tiempo para resolver otro pendiente y simplemente estar.
Para muchas personas, la pregunta puede resultar incómoda porque hemos convertido el tiempo libre en otra oportunidad para hacer algo.
Esperamos el transporte mientras revisamos redes sociales, comemos mientras contestamos mensajes, caminamos mientras escuchamos un podcast o descansamos viendo una serie mientras revisamos el teléfono.
Incluso cuando creemos estar descansando, nuestra atención continúa ocupada y quizá por eso necesitamos recuperar una actividad que parece poco productiva como no hacer nada durante un momento.
No hacer nada también es hacer una pausa. Foto Canva
Existe una diferencia entre ocio, descanso y sueño, dormir es fundamental para la recuperación del organismo, pero no es la única forma de descansar. También existen pausas durante el día en las que reducimos las demandas sobre nuestra atención y dejamos de responder constantemente a estímulos externos.
Una revisión sistemática y metaanálisis sobre microdescansos encontró que estas pausas pueden aumentar el vigor y reducir la sensación de fatiga, aunque los beneficios sobre el rendimiento general son más complejos y dependen del tipo de tarea y de la duración de la pausa.
Es decir que el descansar puede ayudarnos a sentirnos menos agotados, aunque no necesariamente significa que después vayamos a hacer todo más rápido.
Y esa distinción es importante, el descanso no necesita justificarse únicamente por su capacidad para hacernos más productivos.
¿Qué ocurre cuando dejamos de prestar atención hacia afuera?
Aquí entra un concepto fascinante de la neurociencia, la red neuronal por defecto, conocida como default mode network.
Esta red cerebral está relacionada con procesos internos como la reflexión sobre uno mismo, los recuerdos, la imaginación, la planificación del futuro y el llamado mind-wandering o divagación mental.
Esto no significa que ‘no hacer nada’ active automáticamente una especie de botón mágico de creatividad. Pero sí nos muestra que cuando dejamos de concentrarnos intensamente en una tarea externa, el cerebro continúa realizando procesos internos:
Pensamos
Recordamos
Relacionamos experiencias
Imaginamos escenarios
Procesamos emociones
Organizamos información
Por eso, algunas ideas aparecen precisamente cuando dejamos de perseguirlas
¿Alguna vez se te ocurrió una solución mientras estabas bañándote?
No es casualidad que muchas personas tengan ideas durante actividades aparentemente poco productivas como caminar, ducharse o simplemente mirar por la ventana. Cuando la atención deja de estar completamente ocupada por una tarea, pueden aparecer pensamientos espontáneos y asociaciones internas.
La investigación sobre la red neuronal por defecto ha relacionado estos estados con procesos de pensamiento interno, memoria autobiográfica, planificación y divagación mental.
¿Cómo practicar el arte de no hacer nada?
No todos los minutos libres tienen que ser productivos. Foto Canva
Empieza con cinco minutos: No necesitas desaparecer durante una hora. Reserva cinco minutos y no establezcas ningún objetivo.
Deja el celular lejos: Si el teléfono está en la mano, probablemente terminarás utilizándolo.
Mira alrededor: Observa las personas, los árboles, la luz o cualquier detalle del espacio donde estés.
Permite que aparezcan pensamientos: No necesitas controlar cada pensamiento que aparece.
No evalúes el resultado: No necesitas terminar la pausa sintiéndote ‘transformado’ el descanso no es un examen.
Descanso no es aislamiento: No hacer nada tampoco significa abandonar nuestras responsabilidades o pasar todo el día sin actividad.
El objetivo es encontrar un equilibrio: Trabajar, estudiar, convivir, movernos y divertirnos forman parte de una vida saludable. Pero también necesitamos espacios en los que no tengamos que responder a una demanda específica.
La próxima vez que tengas cinco minutos…
Antes de abrir el teléfono, prueba algo diferente.
Siéntate
Respira
Mira alrededor
Deja que tu mente se mueva sin intentar dirigirla, quizá al principio resulte incómodo. Estamos tan acostumbrados a la estimulación constante que el silencio puede sentirse extraño.
Pero con el tiempo podemos recuperar la capacidad de estar presentes sin tener que llenar cada segundo, porque descansar no siempre significa hacer algo que nos relaje y aveces significa, simplemente, dejar de hacer.
¿Quieres conocer como cuidar tu salud?
La salud también se construye en los momentos en los que decidimos bajar el ritmo. Aprender a reconocer cuándo necesitamos descansar, desconectarnos y recuperar energía es tan importante como mantener otros hábitos saludables.
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